¿Sabías que la posición que tomas al dormir tiene un efecto masivo en tu salud y puede ser mejorada?

A pesar de que en ocasiones podemos no dar el valor necesario al descanso, es de gran importancia reconocer que durante el periodo de tiempo que se desarrolla el sueño es cuando el cuerpo se regenera de las actividades y agotamiento que soportó durante la jornada. 

Diversos factores forman parte de lo que se necesita para tener un sueño bueno, de calidad y que ayude a regenerar de forma efectiva.

La posición es uno de ellos. No cabe duda de que se puede pensar que la mejor postura para dormir es aquella que se sienta más cómoda, pero la posición ideal va más allá de la sensación de comodidad, ya que una postura aparentemente cómoda al dormir puede generar efectos negativos en nuestra salud.

Un buen descanso va relacionado con problemas de salud, tales como obesidad, problemas de azúcar y afecciones mentales como la depresión. Por ende, es vital saber que con tan solo modificar la posición al dormir se pueden solucionar problemas relacionados al descanso y a su vez influenciar de forma positiva en la salud.

  1. ¿QUÉ POSICIÓN PARA DORMIR ES MEJOR?

Los resultados de diversos estudios realizados sobre el sueño por parte de expertos, han indicado que dormir sobre el lado izquierdo es la mejor postura para dormir, ideal para influir de forma positiva en problemas de la salud como afecciones respiratorias, ronquidos y reflujo.

De hecho, estudios recientes aportaron un nuevo motivo por el cual dormir de esta forma es la mejor posible. El drenaje linfático (un líquido encargado de limpiar el sistema nervioso central de elementos residuales) se aprovecha de esta posición de descanso. El sistema linfático contribuye en la estabilidad de la presión sanguínea y su volumen, así como ayuda al funcionamiento óptimo del sistema inmune, evita obstrucciones en la aorta (una de las venas principales del cuerpo), e incluso contribuye a luchar contra enfermedades como la esclerosis múltiple o Alzheimer. De esta forma, al dormir sobre el perfil izquierdo podríamos estar evitando problemas para nuestra salud sin grandes esfuerzos.

Esta posición es recomendada para embarazadas ya que hace que mejoren tanto la eliminación de desechos por parte de la madre, como el flujo de nutrientes y sangre hacia el feto.

Como todo en la vida, esta posición no es completamente perfecta: la parte contraproducente de pasar muchas horas tumbados sobre el lado izquierdo es que se puede presionar las extremidades hasta el punto de influir de manera negativa en la circulación de sangre de esa zona y estresar los nervios y músculos del área. 

La fricción de la almohada podría afectar también de forma negativa barbilla, pómulos y ojos, así como fomentar la formación arrugas. 

  1. ¿CUÁL ES LA POSICIÓN MENOS RECOMENDADA?

No cabe duda de parte de la comunidad médica de que la peor posición para dormir es boca abajo.

Al dormir de esta manera, se impone una presión muy fuerte en todo el cuerpo y zonas como la espalda y cervical pueden desarrollar afecciones tales como la tendinitis. Entre los problemas de salud asociados a esta posición tenemos también la sobrecarga de músculos, tendones, lumbalgias y cervicalgias.

De hecho, estudios científicos han demostrado que esta posición es también la peor para los bebés, ya que incrementa incluso la posibilidad de muerte súbita en el infante.

  1. ¿QUÉ TAL DORMIR BOCA ARRIBA?

Es una posición de descanso natural de la anatomía humana, muy buena para evitar dolores de espalda mientras se utilice una almohada para el soporte de la cabeza y un colchón acorde al cuerpo de la persona. De esta forma, el cuerpo no soporta presión alguna y se mantiene una columna vertebral recta. Además, si sufres de acidez nocturna esta puede ser la mejor postura para dormir para ti, ya que al dormir boca arriba con la cabeza elevada los ácidos gástricos se mantienen en el estómago, evitando así el reflujo.

Sin embargo, dormir boca arriba también tiene sus contraindicaciones. Por ejemplo, la lengua podría obstruir el paso del aire al contraerse hacia la laringe, lo que podría empeorar la condición de los roncadores

  1. DORMIR DE LADO: ¿UNA OPCIÓN VIABLE?

Dormir de lado es de hecho la postura del sueño más común. No obstante, si no se cuenta con una almohada adecuada, esta posición puede afectar negativamente a la columna, generando desagradables dolores de espalda, así como tensión en el cuello. 

Si sientes que dormir de lado es la mejor postura para dormir para ti, siempre puedes colocar una almohada o cojín entre tus piernas. De este modo, estarás reduciendo la tensión que esta postura genera en las rodillas, y prevenir así posibles molestias.

  1. ¿CUÁL POSTURA ES LA PERFECTA ENTONCES?

Desafortunadamente, no existe la mejor postura para dormir como tal. En líneas generales la que haga sentir mayor comodidad es la ideal, pero sí que existen detalles a tener en cuenta que pueden influir en tu descanso y tu salud. 

De encontrarte con problemas por la forma en la que duermes actualmente, siempre puedes probar alguna de las alternativas indicadas aquí. Sin embargo, intenta abstenerte de dormir boca abajo en la medida de lo posible, a fin de evitar los efectos negativos de esta postura en el cuerpo. 

    1. TIPS PARA MEJORAR EL DESCANSO 

Si estás teniendo problemas a la hora de dormir y sientes que no tienes control total de tu descanso porque es involuntario, pero aún así te gustaría probar alguna alternativa nueva, te ofrecemos unos consejos para ayudarte a conseguir de forma natural la postura que quieres probar:

Almohadas

  • Si duermes boca arriba, asegúrate de que tu cabeza descanse correctamente sobre la superficie de la almohada y los hombros sobre el colchón. La cabeza jamás debe encontrarse en el borde de la almohada y debe estar alineada correctamente, de lo contrario el desnivel afectará a la tensión en tu cuello y podría producirte dolores de cabeza.
  • Si duermes boca abajo y quieres preservar la postura sin arriesgarte a sufrir los efectos negativos de esta postura, elige una almohada plana de altura baja.
  • En caso de dormir de lado: la cabeza, cuello y columna deben estar alineados, nada de curvas innecesarias. Una almohada de grosor medio que sea adaptable puede ayudarte a encontrar una alineación similar a la que tienes cuando estás de pie. Una almohada delgada puede ayudarte si tienes por costumbre colocar el brazo debajo de la misma.

Aquí puedes conocer respecto a almohadas (como la viscoelástica) y elegir la más adecuada para ti en función de tus necesidades.

Colchones

Lo más importante de los colchones es que posean la firmeza ideal. En normas generales, podemos diferenciar los colchones según su dureza, la cual está sujeta a factores como el peso del usuario y la posición preferida al dormir:

  • Colchones firmes: ideales si tiendes a moverte durante tus horas de sueño, si duermes boca arriba o boca abajo y si tienes un peso mayor a 60 kilogramos y menor de 90 (en caso de pesar más opta por un colchón más rígido)
  • Colchones blandos: perfectos para aquellos de peso ligero, menor a 60 kilos. Son los mejores también para quienes prefieren dormir de lado

Al igual que con las almohadas, puedes conocer más sobre cómo seleccionar el colchón ideal visitando el siguiente artículo.

Para modificar la postura

Si bien es habitual asumir que uno no elige la posición en la que se duerme, ya que el cuerpo vuelve a ella una y otra vez de manera natural, sí que es posible modificarla si te está generando problemas de respiración o dolores de cuello y espalda al dormir. He aquí algunos trucos que pueden ayudarte a acostumbrarte a dormir en la mejor postura para dormir para ti: 

  • Dormir de lado: con una almohada entre las piernas como indicamos anteriormente junto a una detrás de la espalda rectificarás tu cuerpo para adoptar esta posición.
  • Dormir boca arriba: una almohada debajo de las rodillas y otra en cada brazo puede ser de ayuda para mantenerte en esta postura toda la noche. Eso sí, colócalas de tal manera que no se altere la alineación de tu cuerpo.
  • Dormir boca abajo: bastará con introducir algún objeto esférico (como un rollo de papel o una pelota pequeña) dentro de la funda la almohada. El cuerpo automáticamente buscará adaptarse a otra posición de forma natural para evitar esta incomodidad.

Otros consejos para dormir mejor de gran ayuda:

  • Mantener la habitación en una temperatura ideal: se recomienda dormir con una temperatura templada que tienda a ser fría ya que esto ayuda con la regeneración de células y a regular la temperatura corporal. Por lo general, una temperatura entre los 15º C y los 22º C es perfecta para conciliar el sueño.
  • Evitar sonidos y luces fuertes: si es posible dormir con total oscuridad y con los dispositivos electrónicos apagados o al menos a una distancia considerable, ya que las ondas que emiten pueden llegar a afectar al descanso.
  • Evitar el uso de ordenadores, smartphones o tabletas al menos una hora antes de irte a dormir: estos dispositivos, tan presentes en nuestro día a día, producen la conocida como luz azul que altera los ciclos naturales de sueño del cuerpo. Es por eso que el uso del móvil o el portátil a la hora de irse a la cama es una de las causas principales de la dificultad para conciliar el sueño. Si no tienes más remedio que utilizar tus dispositivos electrónicos antes de ir a dormir, prueba a utilizar los filtros de luz azul de los que muchos de ellos disponen. 
  • No establecer muchas alarmas: aunque para los más perezosos es habitual establecer varias alarmas para levantarse por las mañanas, con tan solo una es suficiente. El sueño ligero entre alarmas pospuestas genera un deterioro masivo en el resultado final del descanso.
  • En caso de ir a la cama, pero no dormir pasados los 25 minutos, levántate y haz algo relajante. Esto puede resultar muy útil, ya que estarás alejando tu mente de la ansiedad que puede llegar a generar el dar vueltas por horas en la cama, sabiendo que al día siguiente hay que madrugar. 
  • Evita tener objetos sobre la cama. De la misma manera, evita pasar mucho tiempo durante el día en tu cama para acostumbrarte (a ti y a tu cuerpo) a la idea de que la cama es prioritariamente para dormir. 
  • No bebas alcohol, café o bebidas gaseosas antes de dormir ni cenes pesado: además de afectar a tu salud a nivel digestivo, estos alimentos y bebidas podrían arruinar tu sueño y descanso.

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